Hoy es la celebración mundial del día del medio ambiente y queremos tomar conciencia haciendo visible los daños que ha provocado nuestro consumo desenfrenado en relación a la ropa. 

Además de saber que la industria de la moda es la segunda más contaminante a nivel mundial ¿Alguna vez se han preguntado dónde termina la ropa que desechamos, o cuál es el impacto del reciclaje textil?

Probablemente hoy somos más quienes investigamos y cambiamos nuestro actuar, pero sigue habiendo mucha desinformación y negación al respecto. La primera de todas las acciones que podemos realizar y no implica ningún esfuerzo extraordinario es REDUCIR nuestro consumo, rechazando aquellas compras que realmente no necesitamos, tomando en cuenta además que nuestro país es el mayor consumidor de ropa y calzado de Latinoamérica. Sumándole a esto que mundialmente se producen más de 100 mil millones de prendas al año, y ⅗ de ellas terminan en un vertedero. Da para ponerse a pensar un poco ¿O no?


Si bien una solución al exceso de desechos textiles es el reciclaje, éste implica un impacto medioambiental casi igual de dañino que producirlas, y además, el proceso casi siempre es “downcycling” que implica bajarle el valor de lo que fue originalmente, como sería transformarlo en paños industriales o alfombras. En cambio, procedimientos como la reutilización o la reparación ofrecen la oportunidad de añadirle valor a eso que ya consideramos “basura”, lo que se conoce como “upcycling”. 


La moda rápida o Fast Fashion nos ha enseñado que la ropa es desechable, que pasa por nuestras vidas casi sin dejar recuerdo alguno.

En los tiempos actuales, donde todo es desechable, reparar es casi un acto de protesta.

Cambiar ese cierre que ya no sirve, mandar al zapatero ese par de zapatos que ocupaste tanto el año pasado y que aún tienen vida útil. Volver a coser ese botón que se salió y que hace que nuestra blusa se vea menos hermosa de lo que realmente es.


Todas estas acciones van ayudando que poco a poco logremos un estilo de vida más sustentable. Si no podemos dejar de comprar cosas nuevas en el retail, reduzcamos nuestro consumo, o elijamos otras opciones que tengan un menor impacto. Recordemos que con nuestro consumo también podemos ayudar a proyectos y emprendimientos nacionales, que generan empleos y tienen un impacto positivo sobre la economía del país. 

En VNTG CAT estamos comprometidas a ayudar a reducir el impacto que tiene la industria de la moda, no solo ofreciendo una opción de consumo más sostenible, si no al igual que el año pasado entregando un servicio que les permita tener un clóset más sustentable a través de la reutilización de las prendas de vestir. Ayudando en la búsqueda de una nueva dueña para todas esas prendas que ya cumplieron un ciclo en tu clóset.

Es por esto que decidimos volver a ofrecer nuestro servicio CLOSET DETOX, el cual pueden consultar acá.

Hagámonos cargo de lo que compramos, usamos y desechamos.